
No entiendo por qué apenas hay grupos como Paris Match, teniendo en cuenta que los calificativos que mejor definen su pop-jazz son “catchy”, técnico, sensual y delicado. Hay mucho jazz en occidente pero apenas nada destinado a un público masivo, y creo que grupos con la fórmula de Paris Match hacen falta y además funcionarían.
De todos los álbumes que he escuchado éste es el más perfecto y equilibrado, entretenido de principio a fin, cargado de medios tiempos pegadizos, baladas y escarceos con la bossa nova o la música electrónica.
La voz de Mari Mizuno es sensacional, delicada y poderosa a la vez, y extrañamente grave para un grupo de pop japonés. El resto de instrumentos son también delicados, una guitarra con mucho groove (quizá algo repetitiva) totalmente en segundo plano, un bajo muy dinámico, una batería de esas que no sabes si están o si han desaparecido, y el teclado, la gran estrella en cuanto a melodía (junto a los instrumentos de viento) e improvisación.
5/5